Jurado calificador y secretaría permanente

Susana Mariño Arquitecta y coordinadora de la maestría en Diseño Sostenible de la U. Católica de Colombia

“Es interesante que la FMSD y el CCCS motiven trabajos sobre la problemática de la sostenibilidad y que convoquen al premio. El sesgo está muy bien dirigido, lo mismo que la población a la que va, pero hay que ampliar el objeto de la convocatoria y las estrategias de difusión. El Gran Ganador presentó el rigor científico requerido y una teoría muy bien desarrollada. Lo mismo ocurrió con el estudio en Beté, Chocó, proyecto con una investigación rigurosa. En el estudio de Yopal, Casanare, se refleja un trabajo interesante e integral, que presenta mucha información sobre el sector en aspectos bioclimáticos y sobre los asentamientos rurales”.

Jorge Palomares Ingeniero civil y gerente de Promotora Equilátero

“El premio debe agudizar su foco para que no se dé un divorcio entre la teoría y la práctica. Podría pensarse en ampliar su convocatoria a proyectos ya construidos, para que se evalúe su efectividad, y promover los ganadores, que es prioritario. También sería muy interesante poder oír a los finalistas explicar y defender sus proyectos. El Gran Ganador es una propuesta de impacto que muestra cómo toda una comunidad puede cambiar. De las propuestas de Vivienda valoro cómo se consideró el entorno y se concibió una propuesta integral y autosostenible, como ocurre en el caso de Yopal, Casanare. Y en el proyecto de Choachí es interesante cómo la arquitecta reconoce la práctica popular de construir una vivienda poco a poco, pues su proyecto propone un crecimiento en altura, que se da por etapas, pero con la diferencia de que sigue una planeación cuidadosa. En el caso de Beté, Chocó, resalto el estudio profundo que se hizo de la cultura del lugar para desarrollar la propuesta”.

Pilar Medina Arquitecta y directora de Gestión Institucional del CCCS

“El Gran Ganador es un diagnóstico valioso y juicioso sobre los asentamiento en los páramos. La investigación mira los cambios que hay que hacer en estos entornos frágiles. Ayuda a entender las dinámicas de borde, cerca de las laderas, los ríos y los páramos, y propone una manera de intervenirlos a partir de un modelo de construcción colectiva. Hay que generar una nueva cultura, como dice el Gran Ganador. El proyecto en Yopal, Casanare, refleja una fase de observación consciente sobre a quién se le va a construir la vivienda. Mira con lupa cómo vive la gente y eso es muy relevante. En cuanto a la propuesta en Choachí, es interesante trabajo en una zona ya desarrollada y cómo valora las construcciones populares. El proyecto en el centro histórico de Bogotá es valioso porque busca construir sobre lo ya construido y porque propone traer población residente a esta zona, queriendo generar un tejido urbano y social. Es un ejercicio de ‘acupuntura urbana’. ¡Qué más sostenibilidad que reciclar el suelo! Sería interesante que el premio pasara a una etapa de aplicabilidad y que se mirara qué hacer con estas semillas –las propuestas ganadores– para que no sean solo un titular de periódico”.